Instalación de una cejuela de latón

23/09/2016
  • Para poder ilustrar este trabajo, disponemos de una Telecaster con la cejuela necesitada de un cambio y unas cuantas herramientas: lima calibrada al grosor del canal, unas cuantas limas para metal de granos medios y finos, unas tenazas para ayudarnos a desprender la cejuela vieja -también la nueva en diversos momentos del trabajo-, y unos cuantos elementos como lijas, pulimentos, lana de acero, etc.

    Y como no, un bloque en bruto de latón. En este caso, utilizamos el bloque de cejuela en bruto pre-cortado que ofrecemos en la web.

  • El primer paso consiste en extraer la vieja cejuela. Es muy práctico para el trabajo posterior disponer de la cejuela vieja mas o menos entera, pero si esto no es posible, recordad tomar buena nota antes de intentar extraerla de la separación entre cuerdas para poder reproducir exactamente esas mismas medidas. 

  • Con la lima calibrada limpiaremos de restos de cola y/o cejuela el canal de alojamiento de la misma. Recordad, solo hay que limpiarlo, NO ENSANCHARLO

  • El segundo paso será reproducir la curva inferior de la cejuela; tomaremos como referencia la curvatura de la vieja cejuela y empezaremos por reproducirla de forma aproximada con la ayuda de una lima para metales de media caña y grano medio. No es necesario hacerlo con mucha precisión, simplemente eliminar una parte importante del material sobrante.

  • A continuación os mostraré el modo de conseguir reproducir con la precisión necesario la curvatura inferior de la cejuela: Empezaremos por proteger la zona del diapasón correspondiente al primer traste con cinta de papel.

    Sobre este papel de protección, pegaremos con cinta de doble cara un trozo de lija -lija de agua, grano 200-. De este modo obtendremos una superficie abrasiva con la misma curvatura del diapasón de la guitarra -esta es la curvatura que necesitamos para la parte inferior de nuestra nueva cejuela.

  • Añadimos un poco de aceite mineral sobre la lija y utilizamos esta superficie para ajustar con total precisión la curva inferior de la cejuela.

    Simplemente deslizamos el metal perpendicularmente al diapasón para conseguir una perfecta reproducción del radio del diapasón.
  • Pegamos otro trozo de lija del mismo grano sobre una superficie bien plana (en casa es muy aconsejable el mármol de la cocina…) y con otro poco de aceite mineral rectificamos el grosor de la cejuela hasta hacerla encajar con total precisión en su alojamiento.
  • Y terminamos de dimensionar el bloque en bruto marcando y lijando el sobrante de cada lateral, hasta la anchura definitiva.

    No apuréis demasiado este paso; hay que lijar todo el sobrante, pero luego haremos un último pulido en el que también eliminaremos algo de material… dejad alguna décima para el final.

  • Protegemos de nuevo ambos lados de la cejuela con cinta de papel, y marcamos con un punzón afilado la línea de curva de la parte superior de la cejuela. Simplemente se trata de tener una guía…
  • …para poder limar la parte superior hasta la altura correcta.

    Primero con lima de grano medio, y luego con grano fino, prepararemos la superficie dejándola un poco áspera para poder marcar con lápiz o tinta la posición de las cuerdas.

  • Es más cómodo hacer esta operación con una plantilla de cejuelas, pero es igual de práctico utilizar la vieja cejuela como plantilla, o hacerse una en una tarjeta de cartón con las medidas que hemos tomado al principio…

    En cualquier caso, hay que marcar cada posición con absoluta precisión. Éste es tal vez el momento más importante en la construcción de la cejuela.

  • Haremos una primera marca con la lima calibrada, pero prácticamente sin profundidad. Solo se trata de fijar la posición de la cuerda para poder instalar el juego y comprobar visualmente si todas están en la posición correcta.
  • Una vez posicionadas correctamente las cuerdas, daremos a cada corte la profundidad definitiva. Este paso lo haremos con un juego de cuerdas instalado, del calibre que vayamos a utilizar habitualmente.

  • En estas imágenes podéis ver la distancia que hay entre la cuerda y la superficie del primer traste.

    Es muy importante que vayáis comprobando a menudo si la profundidad del corte es la adecuada; evidentemente, ante todo lo importante es no pasarse…

  • Ahora, de nuevo con las limas de metal de grano medio y fino, eliminaremos el sobrante de material hasta dejar que las cuerdas “asomen” sobre la superficie de la cejuela. Se trata de evitar que estén profundamente encajadas, hay que permitir que vibren sin estar aprisionadas por el canal de la cejuela, aunque no tan en la superficie que puedan salirse de su surco. Más o menos hay que dejarlas como en la siguiente imagen.
  • Una vez acabado el trabajo con las limas y con las cuerdas situadas a la profundidad definitiva –comprobad que se puede tocar con comodidad y con las alturas de cuerdas correctas- repasamos toda la superficie con lija. Utilizaremos primero un grano 400, en seco y luego podemos seguir con un grano 600 y 800, esta vez con un poco de aceite mineral como lubricante.
  • Para el último pulido fino y abrillantado sacaremos la cejuela de su alojamiento  –recordad que hay que fijarla solamente con una pequeñísima gota de cianoacrilato-.

    Podemos utilizar una rueda de pulir, pero también conseguiremos un excelente acabado a mano. Utilizaremos cualquier buen pulimento para metales de los que encontraremos en el mercado.

buscar...

Etiquetas

Últimas entradas

Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies

Cerrar mensaje política de cookies