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AJUSTES AVANZADOS DE VIBRATO FLOTANTE (III)

Suavidad de funcionamiento = precisión.

Para conseguir la máxima precisión en el funcionamiento de un vibrato flotante es necesario que todo funcione con la mayor suavidad posible; sobre todo, el vibrato propiamente dicho. En otro capítulo comentábamos la necesidad de ajustar de un modo preciso la tensión de los muelles en relación con la tensión de las cuerdas, para que el cuerpo del vibrato quedara totalmente equilibrado en la posición de afinación perfecta. Pero de poco servirá hacer un correcto ajuste de posición y tensión de muelles si el cuerpo del vibrato tiene dificultades para volver a su posición de equilibrio. 

Aparte de algunos experimentos con ejes longitudinales (Vigier) y/o rodamientos, el vibrato más utilizado por todos nosotros, el Floyd Rose y licencias varias más o menos bien conseguidas, se basan en el apoyo sobre dos ejes. El cuerpo del vibrato se apoya sobre estos ejes mediante unas “cuchillas”, de forma que pivota (en principio, con suavidad y precisión) sobre ellos.

Este punto de apoyo es crítico para conseguir un funcionamiento preciso. Si las cuchillas, o la zona de la base del vibrato que está afilada y queda insertada en los ejes del vibrato están en perfecto estado, como cuando está nuevo, todo va como la seda. Pero cuando, después de un cierto tiempo de uso, el filo se gasta y se deforma, el contacto de ambas piezas es muy irregular y el vibrato se vuelve muy impreciso. 
También es muy común que el desgaste no esté solamente en el filo que hay en el cuerpo del vibrato, sino en los ejes. También éstos se desgastan y marcan con el uso, contribuyendo al mismo problema.
Es muy conveniente comprobar con una cierta frecuencia cual es el estado de los ejes del vibrato y de las cuchillas que se apoyan en ellos. En el caso de los ejes, la solución más lógica y económica es cambiarlos cuando empiecen a verse dañados. Pero en el caso del cuerpo del vibrato, lo que debemos hacer es afilar correctamente esas zonas para que pivote con precisión.

El modo de proceder a este afilado de modo correcto, es el siguiente:

Con la ayuda de la Dremel y una muela de diamante, o en su defecto con una lima del tipo “cola de ratón”, rectificamos la forma semicircular de la cuchilla hasta que desaparezcan las deformaciones que pueda tener. De momento, lo hacemos de forma perpendicular a la base del vibrato, pero evitando eliminar mas metal del estrictamente necesario para que las mellas y deformaciones que pudiera haber desaparezcan.

A continuación, trabajando en un ángulo de más o menos 45 grados respecto a la base del vibrato, afilamos ligeramente la cuchilla. Pero, mucha atención: no debemos afilar en exceso el metal porque esto debilitaría mucho la cuchilla y se deformaría con gran facilidad en dos o tres toques de vibrato; debemos dejar el filo suave, algo romo (ilustraciones 1, 2 y 3), para que se apoye bien, pivote con suavidad, pero sin que el filo resulte cortante.

Una vez conseguida la forma correcta, hay que pulir el metal para eliminar cualquier tipo de rebaba. Podemos utilizar una lija de agua empapada de vaselina líquida o en su defecto, de cualquier lubricante fino. Empezaremos con un grano 400 para acabar con 600-800.